el club de los cinco

El club de los cinco

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Para los nacidos en los setenta y los ochenta, la afición al cine llegó, sobre todo, gracias a películas pensadas en entretener y divertir. Fueron esos años en los que los canales emitían cada vez más películas, aparecían los vídeos domésticos para reproducir cintas y, por supuesto, el género juvenil se asentó como una categoría de referencia. Si te estás preguntando qué películas influyeron en esto, una de ellas es la que aquí vamos a comentar hoy: El club de los cinco (The Breakfast Club).

¿Qué tiene El club de los cinco para gustarnos tanto?

Cuando se habla de lo que tiene una película para gustar a tanta gente, a veces cuesta explicarlo. El ritmo, el guion, el estilo, el montaje, la banda sonora… todo esto forma parte de un conjunto que, normalmente, pone en orden el director, que no deja de ser el último responsable. El artífice de El club de los cinco es John Hughes, cineasta responsable de muchos títulos de los que han marcado la infancia y adolescencia de miles de aficionados al séptimo arte. Él escribió el guion y dirigió la película, que era su segunda experiencia tras las cámaras, para consolidarse como una referencia del llamado cine adolescente americano.

Pero, aunque esto ya pueda ser un atractivo para los que conozcan el cine de Hughes, otro de los aspectos que llamó la atención del público, al menos inicialmente, fue su reparto. No hay película comercial que deje de lado el poder de una cara famosa y El club de los cinco no iba a ser menos.

Aunque ninguna de sus estrellas se haya mantenido en la cima hasta los tiempos actuales, algunos de ellos sí que son recordados como verdaderos mitos del cine juvenil de hace unas décadas. Hablamos de Judd Nelson, Ally Sheedy, Anthony Michael Hall, Emilio Estevez y Molly Ringwald. Nombres que, sobre todo estos últimos, son reconocibles hoy en día, pero ya no están tan presentes.

De hecho, el que se puede considerar protagonista principal de la película, Nelson, es el que menos aparece hoy en día en proyectos populares. No se puede decir que le falte el trabajo, ni mucho menos, pero da la sensación de que al resto le ha ido mejor.

el club de los cinco

¿Qué nos cuenta El club de los cinco?

Las historias con jóvenes en el instituto o con sus primeros amores eran algo cada vez más frecuente desde finales de los setenta. Pero el género estaba todavía asentándose cuando llegó El club de los cinco, que sí dio en el clavo al aunar parte de comedia con parte de tono dramático, en el que reflejaba las inquietudes y sentimientos de los jóvenes de esa generación.

Son cinco los protagonistas –algo que no se infiere del título original–, todos ellos estudiantes de un instituto que, por distintos motivos, han sido castigados y deberán pasar un sábado encerrados en la biblioteca. La jornada será larga y, en principio, no deben hablar, ni moverse ni dormir, sino estudiar y escribir una redacción de mil palabras. Pero, como todos haríamos en su lugar, ante la falta de vigilancia y las tentaciones que van surgiendo, el castigo deja de ser tal y los chicos comienzan a compartir confidencias entre ellos.

¿Por qué se mantiene como una película de referencia de los 80?

Los cinco personajes que conforman este pequeño club son bastante paradigmáticos. Sus personalidades no resultan difíciles de encontrar en muchos institutos actuales y pasados, y esto ayuda a que tantos espectadores se hayan sentido identificados con la trama.

El rebelde, el empollón, el deportista, la modosita y la mentirosa. Hughes lo describió así, algo muy acorde a su época, y, hoy, podría mantenerse igual o cambiar de género a alguno de los roles, sin ningún problema.

Pero la clave está en la cercanía que consigue desprender el desarrollo de cada uno de los personajes y las relaciones que surgen entre ellos. En muchas ocasiones, los estereotipos tan marcados resultan impersonales, pero aquí no hay que hacer ningún esfuerzo para sentir simpatía por prácticamente la totalidad de los personajes. Sí, prácticamente la totalidad, porque no todos los de El club de los cinco le caen bien a todo el mundo. Casi, pero no. Como John Hughes.

el club de los cinco

Otras películas de John Hughes

Puede que ésta fuera una de las películas de John Hughes con el guion y los personajes más honestos y sinceros. Al menos, con lo que respecta a lo que él parecía sentir y querer transmitir. Porque, en el fondo, no hay una historia emocionante detrás, ni un montón de aventuras apasionantes que te hagan agarrarte al sillón. Pero sí que existe una sinceridad tan grande que hace que todos nos veamos más cerca que en historias similares.

Esa profundidad y esa evolución en los personajes no eran algo característico de las primeras historias escritas por Hughes. Hay que recordar que él, en sus inicios, estaba vinculado a otros humoristas un poco más rebeldes, como Harold Ramis y Chevy Chase. De hecho, su primer gran guion de largo fue para Las vacaciones de una chiflada familia americana (National Lampoon’s Vacation. Harold Ramis, 1983).

Se cuenta que fue la influencia de su primera musa, Molly Ringwald, la que hizo que Hughes descartara alguna escena un poco más atrevida en El club de los cinco y, de hecho, el resto de sus películas, tanto escritas como dirigidas, se alejarían ya del color verde para pasar al blanco en el humor.

Solo hay que pensar en La chica de rosa (Pretty in Pink. Howard Deutch, 1986), también protagonizada por Molly Ringwald, Todo en un día (Ferris Bueller’s Day Off. John Hughes, 1987) o Solo en casa (Home Alone. Chris Columbus, 1990), por poner unos ejemplos muy característicos de su estilo.

El éxito casi instantáneo de El club de los cinco

Al ver El club de los cinco, uno piensa que es una película muy sencilla en la que la mayor parte del presupuesto se la llevarían los sueldos del reparto. Y no es una suposición muy alejada. El guion lo escribió Hughes en apenas un fin de semana y, en total, la película no costó mucho más de un millón de dólares. Incluso hablando de los años 80, no era una cantidad grande para una película de Hollywood.

Pero esa mezcla entre el cine adolescente y el toque más personal y dramático que aquí aparecía hizo que se convirtiera en un éxito casi inmediato. Solo el primer fin de semana ya había quintuplicado la inversión de los productores. Y, finalmente, sin contar lo que se recaudó fuera de las fronteras estadounidenses, la taquilla llegó a recoger más de 45 millones de dólares.

No cabe duda de que el mercado doméstico y las consiguientes reposiciones televisivas han ido aumentando esas cifras tan rentables. Pero, además del dinero, el éxito de El club de los cinco ha sido también por parte de la crítica. Como hemos dicho ya, para muchos críticos y muchos medios especializados, El club de los cinco es una película de culto absoluto.

Si la has visto en el momento adecuado, será complicado que te olvides de ella. En caso contrario, solo queda que te encomiendes a su canción más representativa, el Don’t You Forget about Me, de Simple Minds.

3 Comments

  1. Claudio Segovia dice:

    De todos los actores, a que más sigo es a Emilio Estevez. Más allá de Wall Street, quiero recordar Repo Man, de Alex Cox. Y en cuanto a Judd Nelson, lo vi hace poco haciendo de un padre entrañable que acompaña a su hijo, aún sabiendo que estafó y debe ir a la cárcel, en Billionaire Boys Club.

  2. Claudio Segovia dice:

    Hay algunas escenas que ya son clásicas y hasta memes, como los movimientos de baile de alguno de los personajes, o el gesto final de Nelson, que directamente aparece en Bumblebee, y el robot intenta imitar. Si buscamos un poco, es muy probable que los Simpsons hayan parodiado o homenajeado alguna escena.

    • Estoy casi seguro yo también de que Los Simpson hayan hecho algún homenaje.

      De Emilio Estévez, lo que más cariño tengo es Repo Man. Hace años que le di una vueltecilla en el blog.

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