A lo largo de los casi ciento veinte años que llevamos de historia del cine, ha habido pocos directores que hayan gozado de tan unánime reconocimiento como Alfred Hitchcock. Durante generaciones, han sido muchos los que le han admirado y venerado, y su prolífica carrera está repleta de obras maestras que le sitúan en los puestos más altos del olimpo de los directores. Tal vez por eso, parece increíble que el responsable de películas como Vértigo, Psicosis, La ventana indiscreta o Con la muerte en los talones, por citar alguna, nunca consiguiera un Oscar por su labor como director, y que su único Globo de Oro fuera por la reconocida serie negra Alfred Hitchcock presenta. Bien es cierto que, en aquella época, los críticos no eran muy favorables al director británico y los reconocimientos públicos no le llegaron hasta que ya hubiera pasado lo mejor de su fructífera carrera, cuando le dieron ambos galardones a título honorífico.

Cartel promocional de Extraños en un tren (Strangers on a train)

Cartel promocional de Extraños en un tren (Strangers on a train)

Puede que por esa razón, y que sus películas tampoco fueran apenas reconocidas por los grandes premios, muchas de sus obras sean consideradas de culto aunque ya fueran ampliamente admiradas desde el momento de su estreno, y a día de hoy siguen siendo consideradas como auténticos clásicos imprescindibles en cualquier videoteca.
Pero lo bueno de un director como Hitchcock es que no se cansaba de hacer películas, y aunque la gran mayoría sean excelentes, no todas son tan conocidas como las que he enumerado al principio de este texto, o alguna otra como Atrapa a un ladrón, Los pájaros, o Marnie, la ladrona. Títulos a puñados, con los mejores actores del momento y con un éxito terrible en taquilla.
Y aquí es donde me gustaría proponer una película de sir Alfred que no es tan conocida para el gran público: Extraños en un tren (Strangers on a train).

Otro cartel de la película, esta vez con Hitchcock como principal reclamo

Otro cartel de la película, esta vez con Hitchcock como principal reclamo

Basada en una novela de Patricia Highsmith y con la colaboración de Raymond Chandler a la hora de escribir el guión, esta película nos presenta una trama llena de intriga y conspiración a través de un intercambio de asesinatos con el que los protagonistas pretenderán quedar impunes a la vez que conseguir sus objetivos, amorosos por un lado, y económicos por el otro. Vamos, que la película tiene de todo.
En cuanto a los actores, por un lado tenemos a Farley Granger, cuyo personaje tiende al miedo e incluso a la cobardía a la hora de realizar su parte del trato. Y, por el otro lado, dándole un magnífico equilibrio, el magnífico Robert Walker, cuya actuación aquí hace que se nos pongan los pelos de punta en ocasiones. El duelo entre ambos actores, ambos personajes y ambas interpretaciones es algo que no se olvida fácilmente, más aún cuando el segundo falleció prematuramente al poco de estrenarse esta película.

Granger y Walker

Granger y Walker

Precisamente, la actuación de Walker fue lo más destacado para los críticos de la época, y ha quedado en la retina de muchos como el ejemplo de lo que pudo haber sido y no pudimos disfrutar más. En cambio, no se puede decir lo mismo de la labor de Hitchcock, a quien parte de la crítica no acabó de entender en su momento, y a quien incluso Highsmith criticó por determinados cambios hechos con respecto a la novela. Está claro que no siempre llueve a gusto de todos, pero, con el paso del tiempo, esta película ha envejecido bastante bien e incluso ha mejorado su reputación, como las buenos clásicos de culto que aquí tanto apreciamos.

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3 Comments

  1. JP dice:

    Una web muy interesante y de formato simple y elegante. Extraños en un tren es una película filmada como deberían ser todas: con cabeza.
    Un film donde lo importante es la trama y no los atrezos.

  2. pelicultista dice:

    Muchas gracias por su comentario, JP.

    En efecto, Extraños en un tren se centra en lo que aquí consideramos más importante, que es una buena historia bien contada. Hitchcock era un maestro en esto.

  3. Que gran película, y que gran legado nos dejó Alfred Hitchcock. Sin él, el cine no tendría a tantos seguidores como tiene. Sin duda, mi director favorito. Un saludo Rubén.

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