la soga rope
la soga rope

La soga (Rope) es una de las películas más geniales de Alfred Hitchcock. Dirigida en 1948, y protagonizada por James Stewart, supone todo un ejercicio cinematográfico de puesta en escena y de dirección que, de haber podido disfrutar de los avances técnicos actuales, habría quedado perfectamente redonda. Bueno, en el fondo, ¿no quedó redonda ya incluso con aquellas limitaciones?

la soga rope posterLa intención de Hitchcock en esta película era la de rodar de manera continuada, mostrando en pantalla algo similar a lo que pudiera ser una obra de teatro, y esto era algo bastante atrevido para la época, no sólo porque los espectadores no estaban habituados realmente, ni tampoco el cine en general tenía costumbre de tales experimentos, sino porque suponía un gran reto para los actores, que, en principio, tenían que esforzarse al máximo para lograr unas interpretaciones largas y convincentes.

Pero, por la duración de los rollos cinematográficos, cada toma se tuvo que limitar a diez minutos, con los consiguientes cortes disimulados a través de paneos o movimientos sobre negros. Al final, la sensación que le da al espectador, sobre todo al que la ve por primera vez y sin ser consciente del truco, es que toda la película se desarrolla de manera continua, sin ningún corte ni montaje. Obviamente, conociendo el propósito, podemos estar más pendientes y darnos cuenta de los pequeños saltos que hay.

la soga rope

Pero La soga no sólo tuvo y mantuvo su relevancia por estas pericias técnicas, sino que también provocó un poco de escándalo por la, tan disimulada como el montaje, homosexualidad de los personajes. De hecho, tal condición de los protagonistas, finalmente interpretados por John Dall y Farley Granger, propició dificultades al director a la hora de encontrar intérpretes. Se dice que el mismo Montgomery Clift rehusó participar en el film, e encluso el papel que realiza Stewart fue rechazado por Gary Cooper debido a las connotaciones que podría tener su involucración en un proyecto que, a pesar de lo que se podía temer, superó toda censura inicial. Lo cierto es que, a posteriori, la película tuvo multitud de interpretaciones homoeróticos o sexuales, y hubo varias ciudades americanas en las que no estuvo permitida su exhibición.

A pesar de que, en su día, La soga no fue un gran éxito de taquilla para Hitchcock, ni tampoco fue elogiada por la crítica, tal vez por el miedo a los ataques más puritanos, hoy se puede apreciar que el orondo británico iba un paso por delante de los autores de la época. Lástima que, como sucede en tantas ocasiones, tenga que pasar un periodo largo de tiempo para que las mayores genialidades sean reconocidas.

4 Comments

  1. Glo dice:

    Hoy no puedo verla pero este finde la veo seguro!!!!

  2. Carlos dice:

    Menudo peliculón! Y es capaz de mantenerte en tensión de principio a fin. No sabía que había tenido tantos problemas en su época. Gracias por los datos 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¡Compártelo!