rocketeer
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Rocketeer es una de esas películas que, con solo nombrarlas, despiertan sensaciones tan distintas como simultáneas. En primer lugar, y a pesar de ser una peli estrenada en 1991, evoca un estilo de cine eminentemente ochentero. A esa nostalgia, hay que añadirle un pequeño matiz de decepción, porque es lo que supuso para muchos de los que la vieron en aquellos años. Pero la nostalgia también suele venir aparejada a otros recuerdos y sensaciones positivas, y esto es algo que asoma al recordarla, pero se afianza al volver a verla.

Porque Rocketeer no es la típica película de hace treinta años que da pereza. Es una película que, de vez en cuando, apetece y se agradece. Y esto es así porque, a mi modo de ver –y seguro que al modo de ver de muchos más–, ha envejecido tan bien que supone todo un entretenimiento. Sobre todo, si ha pasado mucho tiempo desde el último encuentro, algo que suele pasar, porque ha estado bastante tiempo escondida en el fondo de las estanterías.

Rocketeer

La película de Rocketeer

Rocketeer es una adaptación de un cómic publicado por primera vez en 1982. En él, se cuenta la historia de un piloto de acrobacias en la California de 1938 que, tras un involuntario encontronazo con unos ladrones de la mafia, se hace con una especie de mochila con cohetes que le permite volar.

El problema viene no solo de que ese artefacto lo robaron los mafiosos para traficar con él, sino porque los nazis también andan detrás de él, ya que puede suponer un gran impulso para sus objetivos bélicos.

Con esta premisa, y con su notable éxito entre los lectores, parecía cuestión de tiempo, y poco, que Rocketeer tuviera su adaptación al cine. Eran muchos los ingredientes que prometían funcionar a la perfección en la gran pantalla. El conflicto estaba claro, como lo estaban la aventura y la emoción. Pero lo mejor era tener un personaje protagonista que se acercaba a las características de un superhéroe, con el añadido de enfrentarse a un enemigo histórico y, todavía, cercano en el imaginario colectivo.

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Lo más destacable de Rocketeer

A mi modo de ver, uno de los aspectos más destacados de Rocketeer es la prácticamente perfecta ambientación. Los años 30 dan mucho juego si se cuenta con un poco de presupuesto y esto es lo que pasó aquí. Además, hay que tener en cuenta que el director Joe Johnston era un hombre de George Lucas, y la colaboración de Light and Magic se deja notar en el aspecto visual.

También hay que destacar la banda sonora. Es uno de los elementos que pueden parecer más atados a su época, pero que mejor funcionan en esta ocasión. De hecho, las notas compuestas por James Horner son reconocidas casi unánimemente como uno de los puntos más destacados de Rocketeer.

El vestuario, las localizaciones y el diseño de los artefactos ayuda a que nos sumerjamos en una historia que empieza muy bien pero que, de algún modo, no consigue sostenerse o equilibrar el ritmo de un modo adecuado.

En cuanto al reparto, aunque no contaban con ninguna estrella de primer nivel, sí que había nombres destacados. Además del protagonista, Bill Campbell, creo que hoy destacan enormemente los nombres de Jennifer Connelly, Timothy Dalton, Paul Sorvino y Alan Arkin. Aunque sea solo por verlos actuar con treinta años menos, resulta un placer tenerlos en la pantalla y son muy responsables de esa sensación de nostalgia que nos produce la película en sí.

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¿Qué pasó con Rocketeer?

Como decía, da la sensación de que mucha gente recuerda esta película, pero poca gente la echa de menos. Rocketeer funcionó relativamente bien en taquilla, aunque no acabó de calar del todo. El personaje no parecía lo suficientemente carismático como para enganchar ni a los más pequeños ni al público adolescente, y tampoco había grandes estrellas en el reparto. Y si hablamos de la crítica especializada, tampoco hubo grandes aplausos.

Este entusiasmo tan moderado provocó que los planes iniciales de Disney se interrumpieran. Éstos habían incluido una potente campaña de marketing, al menos en Norteamérica, en la que se habían invertido millones de dólares. Pero también pasaban por hacer una secuela y, eventualmente, una saga, con el ejemplo de Indiana Jones en mente. Por desgracia, la cosa no funcionó tan bien como esperaban y todas esas intenciones se frustraron.

Lo curioso es que, llegados a nuestro punto actual, la película encaja mejor para los que de aquella éramos niños y adolescente. De hecho, esas intenciones tan ambiciosas por parte de Disney han resurgido y los proyectos de hacer una secuela, un reboot o una serie están en marcha. Algo querrá decir esto, ¿verdad?

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Hasta aquí mis impresiones y recuerdos sobre Rocketeer. Una película que, aunque no la recuerdes con mucho entusiasmo, te va a sorprender gratamente. Pero si no estás de acuerdo, estaré encantado de que me lo cuentes en los comentarios de esta página o en Twitter, donde suelo compartir muchos otros contenidos sobre cine y televisión.

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