ser o no ser
ser o no ser

Ser o no ser (To Be or Not to Be) es una película dirigida por Ernst Lubitsch en 1942 y protagonizada por Carole Lombard y Jack Benny. Actualmente, está considerada como una de las mejores comedias de la historia del cine, por su afinada y afilada crítica al nazismo, en plena vigencia cuando se escribió y dirigió este film, y esto hace que, para muchos, sea toda una película de culto.

Para los amantes del cine clásico y, sobre todo, de las comedias que se hacían en las primeras décadas del cine sonoro, estas afirmaciones seguramente no extrañen. Sobre todo, si se tiene en cuenta que el director es Lubitsch, ése del que se dice que es el maestro de maestros en este arte de hacer películas.

ser o no ser

¿Cuál es la clave de Ser o no ser?

Una de las frases más acertadas que se pueden escuchar en la vida es que el humor es un arma muy poderosa. En realidad, sobre el humor se suelen decir cosas muy bonitas siempre. También que es algo propio de personas inteligentes y que, para hacer verdadero humor hay que tener mucho talento.

Todo esto es algo que se puede corroborar al ver Ser o no ser. Es poco más de hora y media de película. Una película bastante sencilla, sin grandes artificios técnicos, pero con grandes dosis de humor e ingenio.

Y es que, si algo caracterizaba a Lubitsch, como después caracterizó a Billy Wilder, fue la habilidad de crear historias, personajes y diálogos plenos de inteligencia y sin huecos por el que meter un palo. Sus películas, o sus guiones, resultaban tan redondos que, muchas décadas después, seguimos intentando descifrar la fórmula mágica que seguían.

Pero no lo conseguimos, porque el talento es algo que no se puede reproducir.

Por este motivo, aunque no sepamos a ciencia cierta qué es lo que hace que Ser o no ser funcione tan bien, lo que sí sabemos cuando el metraje finaliza es que hemos acudido atónitos a una de las películas más importantes de la historia del cine en términos de calidad. No hace falta ninguna preparación específica para saborearla bien.

Simplemente, dejarse llevar y entender la época y el contexto. Con esto, es suficiente para disfrutar de Ser o no ser.

Ser o no ser, la última película de Carole Lombard

Para el público general, lo más probable es que Carole Lombard sea el nombre más conocido del reparto. Al menos, el que más suena. Actriz clásica de los años treinta, era toda una estrella en el momento de rodar Ser o no ser y, para la fecha de su estreno, ya era todo un mito.

La razón es que, durante el proceso de posproducción de la misma, el avión en el que viajaba de vuelta a California tras un acto de recaudación de fondos para la guerra se estrelló. Tan solo tenía 33 años, y su muerte conmocionó a profesionales y aficionados al cine de la época, sobre todo los más vinculados a Hollywood.

Su talento era muy apreciado, y muestra de ello es que, a pesar de morir tan joven, ya había participado en decenas de películas, a las órdenes de directores de la talla de Alfred Hitchcock, Howard Hawks, George Stevens o Mervin LeRoy. Incluso había sido nominada al Oscar a Mejor Actriz Protagonista por su trabajo en Al servicio de las damas, otro enorme clásico de los años 30 dirigido por Gregory La Cava en 1936.

Cuenta la leyenda que, debido a la causa de su fallecimiento, los editores tuvieron que recortar una línea de su diálogo en Ser o no ser, en la que, literalmente, decía “¿Qué puede pasar en un avión?”.

ser o no ser

Las dificultades de Ser o no ser para triunfar

Aunque desde el punto de vista actual puede parecer que Ser o no ser lo tenía todo para triunfar, tanto por su calidad como por su temática y, desgraciadamente, por ser la última película en la que se podría ver a una estrella de la altura de Carole Lombard, no fue así.

En el momento de su estreno, el ataque a Pearl Harbor estaba demasiado reciente y la muerte de Carole Lombard se había producido, precisamente, tras un evento de recaudación de fondos para la guerra.

Por si esto fuera poco, estas fechas de comienzos de 1942 fueron el punto álgido del ejército nazi arrasando Europa, por lo que ni el público ni la crítica estaban con el ánimo más adecuado para afrontar el tema bélico a través de una comedia. Todo esto influyó mucho para que nadie acogiera a Ser o no ser como una película que debía ser vista, ni con el cariño necesario para dedicarle buenas palabras.

Afortunadamente, y muestra de ello son estas líneas aquí escritas sobre ella, el paso de los años sí que la ha puesto en su sitio y, actualmente, la opinión general es que Ser o no ser es una de esas películas a las que hay que dedicarles un visionado cariñoso.

1 Comment

  1. Victor dice:

    Precisamente ayer me la compre y la volví a ver después de años de la primera vez, Una comedia fabulosa.
    Un saludo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Share This