westerns culto hasta que llego su hora once upon a time in the west

Westerns de culto

westerns culto hasta que llego su hora once upon a time in the west

Los westerns, o películas del oeste, han sido un género muy recurrido a lo largo de la historia del cine. A pesar de que en las últimas décadas parece que su influencia y presencia ha decaído un poco, y que son pocos los nuevos que llegan al gran público, hay multitud de producciones clásicas que siguen deleitando a los que nos gusta el cine.

Sería imposible hacer una clasificación de los mejores, aunque seguro que hay varios indiscutibles en el top, y esta relación que pretendo hacer de westerns de culto simplemente se quiere acercar a títulos que, por una razón u otra, merecen un poco de atención. Habrá de todo, desde archiconocidos hasta alguno un poco más extraño, pero todos muy recomendables de ver. Así pues, vayamos con ello.

la diligencia stagecoach

La diligencia (Stagecoach)

La diligencia (Stagecoach): John Ford y John Wayne comenzaron pronto su relación laboral, como se puede ver en esta vieja película, de 1939, que tanta influencia ha tenido no sólo en el género, sino en el cine en particular. Toda una obra de arte, que nos ha enseñado a muchos cuánto partido se le puede sacar a una localización tan simple como es una diligencia, y a una historia en principio tan sencilla. La hora y media de metraje se pasa tan rápido como un disparo de Ringo Kid. En su día, Orson Welles dijo haberla visto más de cuarenta veces. Nosotros no llegamos a tanto, pero no nos importaría.

Centauros del desierto (The Searchers): Ya hemos hablado de ella anteriormente, como uno de los westerns de culto y más influyentes de la historia del cine. Una de las películas top de Ford, y también de Wayne.

El hombre que mató a Liberty Valance The man who shot liberty valance

El hombre que mató a Liberty Valance

El hombre que mató a Liberty Valance (The Man Who Shot Liberty Balance): Sí, otra vez John Ford y John Wayne. Con ésta ya paro. Pero es que para el Pelicultista es la mejor de las tres y, probablemente, también sea la de más culto. Además, aquí también protagoniza otro de los actores imprescindibles del Hollywood clásico, James Stewart, y antagoniza Lee Marvin. En conclusión, un reparto inigualable para una película que lidera clasificaciones al mejor western de todos los tiempos.

solo ante el peligro high noon

Solo ante el peligro

Sólo ante el peligro (Hign Noon): Dirigida por Fred Zinnemann en 1952, y protagonizada por el mejor Gary Cooper y por una espléndida Grace Kelly, es de esas películas que le dieron fama y estatus al género western. Una historia de espera y tensión, pero que nunca defrauda y siempre satisface. Puro western de pistoleros frente a frente. Y es que el título en español lo dice todo.

El bueno, el feo y el malo (Il buono, il brutto, il cattivo): Si John Ford había dominado el género en su época más clásica, se puede decir que Sergio Leone lo rescató con su llamada trilogía del dólar. Además de ésta, también comentada previamente en este blog, había realizado Por un puñado de dólares (Per un pugno di dollari) y La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più), todas ellas protagonizadas por un joven Clint Eastwood que, a partir de aquí, prosiguió su carrera como pistolero en otros grandes westerns como Infierno de cobardes (High Plains Drifter) o El fuera de la ley (Outlaw Josey Wales), aunque, para el gusto del Pelicultista, nunca llegando a cotas tan altas como las que tuvo con Leone. Al menos, hasta su ya mítica Sin perdón (Unforgiven), que supuso, ya en 1992, una chispa de luz para un género que se había apagado completamente en el cine comercial.

hasta que llego su hora once upon a time in the west

Hasta que llegó su hora

Pero, retomando al director italiano, hay que nombrar destacadamente otro western de culto que hizo en 1968: Hasta que llegó su hora (C’era una volta il west). Para muchos, su obra cumbre, y eso es decir mucho. Claudia Cardinale, Charles Bronson, Henry Fonda y Jason Robards protagonizan este film que hará las delicias de los amantes al género y, cómo no, de los admiradores del cine de Leone.

Y, si Leone tuvo que ver con el renacer del género en años de capa caída, Sam Peckinpah no se quedó corto. Su Grupo salvaje (The Wild Bunch), que repasamos hace unas semanas, es un punto de inflexión en el tratamiento de la violencia y de la psicología de los personajes. Pero también son merecedoras de estar por aquí La balada de Cable Hogue (The Ballad of Cable Hogue) y Pat Garrett y Billy el niño (Pat Garrett and Billy The Kid), ambas de los setenta ya. Sin duda, títulos a tener en cuenta y cultizados por muchos cinéfilos de pro.

butch cassidy and the sundance kid dos hombres y un destino

Dos hombres y un destino

Volviendo un poco atrás en el tiempo, y por añadir títulos de directores más versátiles, pero también de culto dentro de los westerns, tenemos la mítica Johnny Guitar, de Nicholas Ray; El rostro impenetrable (One-eyed Jacks), que la empezó a dirigir Stanley Kubrick y la acabó firmando el también protagonista Marlon Brando; y Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and The Sundance Kid), de George Roy Hill, que es una verdadera maravilla, y que trata del mismo grupo de bandidos que el Grupo salvaje de Peckinpah. Aunque, la verdad, no se parecen en nada.

Obviamente, hay muchísimos más títulos que podrían estar en esta relación, por lo que han significado y por lo nombrados que son, estilo Los siete magníficos, Raíces profundas, El zurdo, Duelo de titanes, Cuarenta pistolas, El tesoro de Sierra Madre, Rio Bravo, Fort Apache, Winchester 73… Son tantas y tantas que aunque lo intente, siempre seré injusto y me olvidaré de alguna.

el dia de los tramposos there was a crooked man

El día de los tramposos

Pero, antes de terminar, quiero dejar la última nota, que es una película que no fue del todo comprendida en su día, y que tampoco es de las más conocidas en la actualidad: El día de los tramposos (There was a crooked man), dirigida por Joseph L. Mankiewicz en 1970 y protagonizada por Kirk Douglas y Henry Fonda. Todo un western carcelario, con toques de comedia negra, y un guión ingenioso que merece la pena redescubrir y disfrutar.

Si después de todos estos títulos y personas que he nombrado, sin llegar a tocar las producciones actuales, tanto asiáticas como americanas, consideráis que me he dejado algún must en el tintero, sentíos completamente libres para aportar y añadir. Recordad que cada uno podemos tener distintas películas de culto, y en el género del western esto puede llegar a ser mucho más personal si cabe.

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10 Comments

  1. Mariano dice:

    Yo, como fan incondicional de Clint Eastwood y amante de los spagetti westerns, añadiría Por un puñado de dólares, de los maestros Leone y (el dj) Morricone.
    Un saludo

  2. Angel dice:

    Pues hubo una gran producción de 1958 con un elenco de actores irrepetible dirigidos por un maestro de directores como Willian Wyler, su título “The Bing Country”, en España se tituló “Horizontes de Grandeza”. Los actores/as eran, Gregory Peck, Jean Simmons, Charlton Heston, Carrol Baker, Charles Bicford, Burl Ives, éste se llevó el oscar a mejor actor de reparto por su extraordinaria interpretación en este film.

    • pelicultista dice:

      Pues sí, es otro título mítico del género western y de los años de las grandes producciones. Muchas gracias por tu aportación.

  3. Luis Betrán dice:

    A mi me sobran todas las de Leone porque soy alérgico al spaghetti-western, especialmente a “Por un puñado de dólares” que es una plagio confesado por el mismo Leone de Yojimbo de Kurosawa. “El tesoro de Sierra Madre” es una gran película, pero para nada un western. Lo mismo sucede con “El día de los tramposos”. “Horizontes de grandeza” es imprescindible, pero tambien del propio Wyler “El forastero” (The westerner). De Howard Hawks no pueden faltar ni “Río Rojo” (Red river), ni “Eldorado”. Y si hablamos de Peckimpah comencemos por “Duelo en la alta sierra” (Ride the high country). Y sin intención alguna de ponerme impertinente, en cualquier listado de westerns memorables han de estar “The tall T” y “Ride lonesome”, de Budd Boetticher, y “Cowboy” y “El árbol del ahorcado” (The hanging tree) de Delmer Daves. Punto final, con “William Wellman: “The Ox-Bow incident” y “Cielo amarillo” (Yellow sky)…….podría seguir con “El pistolero” (The gunfighter) de Henry King, “Embrujadora” (Rancho notorious), de Fritz Lang, “Hombre del Oeste” (Man of the west) y “Winchester 73”, de Anthony Mann (podría haber más de este director), “Pasión de los fuertes” (My darling Clementine), de John Ford y un no corto etc.
    Coardiales saludos

    • pelicultista dice:

      Muy buenas, Luis. Aprecio mucho los títulos que aportas. Yo, sin duda, no puedo prescindir de Leone, ni tampoco de ninguno otro de los que he enumerado. Agradezco mucho tu comentario, y para nada me has parecido impertinente. Al final, esto es como el fútbol, cada uno tenemos nuestra lista de favoritos, nuestra convocatoria para el Mundial, etc.

      Saludos.

  4. Luis Betrán dice:

    Solo para aclararte que “El tesoro de Sierra Madre” es un film de aventuras a la hustoniana manera, de perdedores y con final irónico. “El día de los tramposos” se ubica en el subgenero de películas carcelarias, muy presente en el Hollywood clásico. Tambien con final memorable e irónico. Y, cortesía por cortesía, mira a ver si me dejas algún comentario en “vergerus. Gracias.
    Y a continuación un texto mío, sobre “Eldorado” de Howard Hawks, Con tu permiso, claro.

    ELDORADO

    En 1960 se había estrenado en España “Río Bravo”, que pareció un nuevo Sinaí para los herederos/traductores de Cahiers du Cinema. De 1960 a 1966 “Rio Bravo” detentó todas las patentes del western de Hawks, como si no hubieran existido otros ríos con no menor caudal de talento que el insignificante arroyuelo que explicaba porque Dean Martin estaba tan divorciado del agua. En 1966 mr. Hawks se mantenía en ese equilibrio tan desestabilizante para cualquier artista que supone la instantánea simbiosis entre lo que se ha sido y lo que se avecina ser. Cuando Hawks filma “Eldorado” mantiene intactas las facultades mentales tan adorablemente acreditadas hasta entonces, pero ya se superpone en él esa visión senil, compendio y testamento, al Hawks de “Río Bravo” y algo anuncia al Hawks de la nada, camino que tenebrosamente se le abría y por el que con tozudez digna de mejores resultados aún haría circular otro río llamado Lobo para el que no podía haber más tráfico fluvial que la barca de Caronte desde el punto de vista artístico. Y unos años despues, todas las leyes de este mundo derribaban este viejo tronco que tanto creyó en la vida y tanto hizo porque fuera más feliz y deseable a sus semejantes.

    Quede claro que cuando el director de “Bola de fuego” hace “Eldorado” se encuentra en un momento único que ni antes ni después podía repetirse porque la escalada en el dominio de su medio – el cine – tiene una inexorable ascensión y una cima jamás abarcable si no se ha luchado para ello – y el cine de Hawks fue la lucha forever – pero que deja ver el gris de un descenso en el que los recuerdos se agolpan en tropel para desordenarse unos con otros, o en el que patéticos proyectos de imposible porvenir dejan al descubierto el desplazamiento vital y artístico. Y una cámara no es ciertamente un lazo para cazar caballos.

    Para empezar Hawks bautiza a su film con un título tan metafórico como el que seis años antes le había servido para un empeño semejante. Nadie va a Eldorado, ciudad que por lo demás ni los ciegos identificarían con el villorrio en el que John Wayne y sus amigos se la juegan ante la pandilla de turno, ni nadie se baña en el Río Bravo. Títulos poéticos, desmesurados e irónicos para historias desarrolladas entre el polvo de viejas casuchas fronterizas surgidas en una tierra rojiza que no tuvo del oro otro conocimiento que los Aguirres del siglo XVI. Pasando de este pórtico de bautismo, donde Hawks esconde una cotidianeidad bajo un nomenclator propio para la Atlántida, Potosí o Bagdad, aparece, una vez subido el respetuoso telón, el señor John Wayne envuelto en los problemas de siempre, rodeado de amigos de idéntica catadura y entre señoras y señoritas tan enérgicas como activas. No es que “Eldorado” sea hija legítima del mundo hawksiano, es que parece hermana gemela de “Río Bravo”. Este es un terreno en el que Hawks había tenido experiencia al hacer “Bola de fuego” y “Nace una canción” que son remakes siameses en idéntico tiempo al que separa “Río Bravo” de “Eldorado”, pero es cuestión decir que en el caso de los westerns la segunda parte no fue inferior a la primera.

    Entrando en la mítica ciudad, doblada por un pueblucho infame, puede verse que sus habitantes son viejos conocidos y sus problemas los mismos de siempre, como si este Oeste errante arrastrase consigo las debilidades de su carácter o las habilidades de su intelecto per secula secolurum. Aparte de John Wayne, que sirve como es habitual de palo mayor alrededor del cual se tensan los caracteres propiamente dichos, está el amigo, así por antonomasia, el cual bebe, particularidad esta congénita a la amistad hawksiana: todo amigo del protagonista bebe. Pero como el beber, al menos en las proporciones homéricas que lo hace un genial Robert Mitchum, no es bueno ni tan siquiera para los hígados de hierro que pueblan el oeste, se trata de regenerarlo. Toda película de Hawks es una regeneración. El apartarlo de la bebida , con los exóticos medios al alcance de la época, da lugar a una divertidísima escena en la que Mitchum ha de ingerir un brebaje cuya fantasía en la composición y barroco aspecto permite augurar una pronta curación de todos los males del cuerpo y del alma si los hubiere. Mas junto a la medicina, la gimnasia. Esto lo sabe cualquier curandero y Hawks como nadie. Mitchum, ademas, tiene un oficio poco sedentario y que se presta a todo tipo de carreras, sprints y frenazos. Los forajidos, inocentes ellos, ignoran que se enfrentan con un contrincante cuyas dosis de dopaje no admitiría juez en pleito alguno. Se cumplen las leyes de oro. Los pocos ganan a los muchos. Wayne, Mitchum, un lanzador de cuchillos que recita pareados y un viejo – suma y compendio de la tercera edad del western – que lo mismo guisa, cuida la cárcel o realiza las tareas domésticas (no sin ciertas protestas reivindicatorias) que empuña el rifle con el acierto del bueno.

    John Wayne es la inteligencia, el revolver y la columna vertebral, algo averiada por un balazo que le atiza recia moza, de este pintoresco grupo, en el que como en los cuentos de prosapia se nos relata una vieja historia que por arte del narrador adquiere los tintes que éste tenga a bien acentuar. Parecerá una historia épica de amor, humorística o lo que se le antoje porque para ello hubo narradores en el cine clásico americano iguales a él pero nunca mejores. Y al paso que vamos no resulta aventurado afirmar que tampoco los habrá.

    “Eldorado” es aquello que evocamos con nostalgia ¡una estupenda película¡, frase que va más allá de su contenido semántico inscribiéndose en un metalenguaje entrañable con el que los films de la fábrica de sueños se extendían más allá de la proyección e invadían las ilusiones, conversaciones y discusiones de sus seguidores. Para ellos “Eldorado” trae las piezas de un museo eterno del western, siendo, no obstante, un film vivo que se desarrolla en un clima optimista para el que el ayer se olvidó y el mañana no existe. Una historia con versos, disparos, trompetas desvencijadas, exquisitas salsas mexicanas, duelos a puñal y pistola. Un viejo Oeste como no se volvería a ver. ¡Salud!

    LuisB

  5. El día de los tramposos también me sorprendió. Los créditos de estética tirando a pop confunden un poco, pero la película es genial. De Leone sin duda me quedo con Hasta que llegó su hora. Todas las que has dicho me encantan. Me encatnta el western!!!!!! entre mis imprescindibles está Bailando con Lobos y Brokeback Mountain (aunque algunos no la consideren del género). De los clásicos añadiría Tres Padrinos, Los Cuatro Hijos de Katie Elder, El Hombre de Laramie, El Tren de las 3.10…allí donde estén John Wayne o James Stewart estoy yo pegada a la pantalla.

    Un saludo cinéfilo.

    • pelicultista dice:

      Así da gusto recibir comentarios! Cuántas aportaciones, Lucía! Si quieres añadir un western de culto un poco distinto te recomiendo ‘Almas de metal’, reseñada hoy mismo en el blog. Si no la has visto, te digo que merece la pena.
      Abrazotes cinéfilos!

  6. Jose Antonio dice:

    Hombre! John Wayne…pero actuaba (vaso en mano, siempre cansado…gestos que neona…) eso sí muy tipicos de estas películas de heroes??? más bien de un machismo misoginia dogmas… Ah! que esos tiempos era así, pues bien por eso se podria hacer de otra manera (reivindicando…derechos…). Un saludo y gracias por dejarme escribir, Jose Antonio

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